La Ciencia como una actividad social

“La ciencia es motor de la innovación, que a su vez es eje fundamental del desarrollo social”Mkc

Han pasado ya tres meses a mi llegada al país después de una corta estancia de investigación en el departamento de astronomía de la universidad de Chicago. Al comienzo recordé el atraso científico que vive el país con respecto a otras naciones. Pero al mirar más profundamente entendí que el atraso es cultural, puesto que no entendemos a ninguna escala que si no existe una inversión económica constante y considerable hacia la ciencia nunca tendremos el desarrollo social que nos lleve a ser una sociedad de primer mundo. Una de las razones de la limosna que, nuestros gobiernos y empresas, han otorgado lo largo de los últimos años para el desarrollo de la ciencia en el país es el desconocimiento del quehacer científico por parte de la comunidad en general y su desinterés por el desarrollo de la ciencia en el país. La culpa de ello es ocasionada por una desconexión social que tenemos entre los que hacen ciencia y los que se dedican a otras actividades. A los primeros no les gusta hablarles a los segundos y estos a su vez no les gusta escuchar a los primeros. Esto provoca que los recursos asignados para el desarrollo de la innovación en ciencia en el país sean escasos y en ocasiones queden asignados en pocas manos.

Como ha sido entendido por otras naciones, la actividad científica requiere de una gran inversión pública y privada para ejercitar la creatividad que lleve a la producción de conocimiento que de solución de las necesidades de los ciudadanos de una nación. No se debe restringir los recursos para investigaciones de ciertas áreas de la ciencia pues estaríamos cayendo en una monopolización de los recursos y en una desigualdad que entraría en contradicción con los pilares de nuestro estado social de derecho. Claro está que los científicos tienen como obligación mostrar periódicamente sus resultados tanto a la comunidad científica como al público general utilizando un lenguaje que sea adecuado para su comprensión y usando los diferentes canales de comunicación que el país ha establecido para tal fin. Esta comunicación es fundamental puesto que los científicos debe ser capaces de hacer entender a la sociedad, de la que hacen parte, la relevancia y las implicaciones del su actuar. Por su parte la comunidad necesita proveer unas efectivas condiciones para el aumento del conocimiento científico que lleve a la innovación, la cual tiene un papel importante en el desarrollo económico de cualquier nación.

Siguiendo las ideas del Manifiesto de Manchester, la relación entre la ciencia y la sociedad en un país como Colombia debe ser esencialmente una de reciprocidad, de mutuos beneficios y mutuas acciones. En donde la comunidad (políticos, empresarios y personas naturales) tiene la responsabilidad hacia la ciencia como el colectivo que recibe los beneficios y debe ser el mayor inversionista de sus actividades. Bajo este marco queda claro el papel que debe desarrollar Colciencias como intermediario de este proceso en los casos que sea necesario su intervención. Así la ciencia dejará de ser un juego de niños para volverle una labor profesional reconocida y realmente financiada por la sociedad.

El manifiesto de Manchester es impulsado por los premios Nobel Sir John Sulston y Joseph Stiglitz. Este proporciona varias ideas del manejo de la ciencia de las cuales me sentí inspirado en la escritura de esta nota de opinión.
http://www.isei.manchester.ac.uk/TheManchesterManifesto.pdf

Por: M.Sc. Camilo Delgado-Correal
Físico Colombiano

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Un pensamiento en “La Ciencia como una actividad social

  1. Los políticos en Colombia pueden conocer los beneficios de la ciencia. Lo que sucede es que aquí el interés particular prima sobre el interés general. No interesa tanto el progreso de la sociedad. Que progresen los conocidos de los políticos. ¿La sociedad?… ¿para qué?… ¿primer mundo?… Allá viven mis hijos…

    La cultura. Estoy de acuerdo, ese es el problema. En este país aún vivimos con la idea de que podemos cambiar nuestra vida económica y social, sin ningún esfuerzo, Pablo Escobar, nuestro gran maestro. Roberto Soto Prieto, otro de nuestros ídolos. Y si unimos eso a la televisión, las loterias, etc. es difícil un cambio de pensamiento de la sociedad.

    Supongo no todo es desalentador, aún existen (sí, no han matado a todos) personas valiosas que aportan y ayudan a que esto cambie. Ojalá no todo esté perdido. Ojalá la ciencia tome el lugar que le corresponde.

    Yo pienso que más que los políticos se enteren (como si no lo supieran) de que la ciencia es el motor del desarrollo de la sociedad. Es más importante que los jóvenes en los colegios más pobres, donde se ubica el grueso de la población (recordar como es la desigualdad en nuestro país) conozcan qué es la ciencia y cómo puede cambiar nuestro país. Que no se encuentren con gente que hace huelga cada vez que no tienen salario. Pero que una vez con el sueldo se dedica a hablar de su vida. Como si eso fuera ciencia… Esto a la final lleva mucho tiempo. Pero supongo no hay salidas rápidas.

    saludos

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